El hierro en una copa de vino
el 11 dic En: Recomendaciones - sin comentarios
Ahora mismo suena en mi sesión de spotify el tema "Boy with a coin" del compositor y productor Samuel Beam (Florida, 1974). Este portento de la música folk -o indie folk como lo catalogan aquellos que dicen saber lo que es la música- se sumerge en el mundo de las guitarras acústicas y percusiones bajo el nombre artístico de Iron & Wine.
Como ya nos ocurría con el anterior artículo de la sección "Recomendaciones" (Band of Horses), Samuel Beam tampoco goza de un éxito abrumador. Ni siquiera, por decirlo de alguna forma, es profeta en su tierra. No es ni guapo ni tiene un cuerpo escultural. Tampoco tiene acento latino ni le acompañan bailarinas de recortado escote en el escenario. Vamos, que no se llevaría nunca un premio de los 40 Principales. Pero, similar al sonido sureño de los de Seatle, Iron & Wine -al que debemos reconocer que los instrumentos que suenan en sus canciones están tocados por él mismo- tiene temas en el mercado actual que si abanderan un renombre. Digamos que, al estilo de las productoras musicales, el contenido es demasiado atractivo para el público pero no ocurre lo mismo con el continente. Un tema suyo interpretado por Marc Anthony sería un alud de galas y vanaglorias.
Quizás ya hayáis escuchado temas suyos. Aficionados a la serie House (entre los que me encuentro) recordarán el final de la cuarta temporada. El malhumorado doctor juega con la vida y la muerte para descubrir en qué momento previo al accidente, Amber da indicios del síntoma que ahora la mantiene en coma. Pues bien, la canción de fondo utilizada por la productora fue Passing Afternoon, de Samuel Beam.
Otro de los lugares, seguramente el más exitoso, donde se ha podido escuchar un tema de Iron & Wine es en la saga Crepúsculo (entre los que, esta vez, no me encuentro). No sé el momento ni la escena que acompaña el tema Flightless Bird. (Por estos detalles los puristas del folk consideran que ha cambiado el registro para convertirse en objeto comercial y, como todos sabemos, los puristas valoran el sentido por el número y clase social de quien lo escucha, a lo que yo siempre he respondido que si las niñas de la Castellana escuchan a los Jet -una formación exquisita- ellos no dejan de ser rock&roll, pero eso ya es otro tema).
Como ya hicimos en la anterior ocasión, os dejo con dos temas suyos para que, si gustáis, os dejéis acariciar por la voz tenue y melancólica de este tipo: un aliento perfecto para estas tardes de domingo cuasi invernal.

Escribe un comentario